El Reciclaje transforma materiales usados, que de
otro modo serían simplemente desechos, en recursos muy valiosos. La
recopilación de botellas usadas, latas, periódicos, etc. son reutilizables y de
allí a que, llevarlos a una instalación o puesto de recogida, sea el primer
paso para una serie de pasos generadores de una gran cantidad de recursos
financieros, ambientales y cómo no de beneficios sociales. Algunos de estos
beneficios se acumulan tanto a nivel local como a nivel mundial.

Existen tres factores clave a la hora de decidir cómo
reciclar, las 3 “R”:
· Reducir – La
manera más esencial de reducir la cantidad de desechos es evitar producirlos en
primera instancia.
· Reutilizar – la
reutilización de materiales y artículos que se puedan volver a usar.
· Reciclar – el
proceso por el cual un artículo o sus componentes se utilizan para crear algo
nuevo.
Reducir, reutilizar y reciclar son conceptos separados
pero interconectados y que comparten el mismo objetivo de contribuir a un mundo
sano.
En este caso existe una forma muy utilizada para reciclar que por lo general consiste en clasificar los desechos por contenedores.
Fuente: http://elreciclaje.org/